Supongo que muchos de vosotros os acordaréis de aquellas primeras páginas creadas con FrontPage y otras herramientas de diseño web neolítico. Al buscar recursos para adornar y “dinamizar” muy pocos conseguían resistirse a la tentación de introducir “javas” y “gifs” como marquesinas, barras multicolor (que iban cambiando su tonalidad), el mítico sobrecillo con alas (para el “contacta”, claro), el webmaster rompiéndose los cuernos contra la pantalla dentro de una señal de peligro, los rotativos de emergencia (¡qué páginas de error!)… pero donde podíamos encontrar el mayor número de recursos era en todo lo que tuviera que ver con “páginas en construcción”, “en obras” o similar.
Cuando se trataba de crear un HTML que iba a quedarse sin actualizar durante días, meses o años la creatividad no tenía límites y el GIF animado era el protagonista principal. Recordemos algunas de sus modalidades: vallas con sirenas o lanzadestellos, excavadora en funcionamiento, cartel de “en obras” a la americana… pero como en todas las cosas, había un rey: ¡el obrero saltarín con el martillo hidráulico!
Fuente: doctorfalken
Archivado bajo: Internet
