Una media dada vuelta

El mejor momento del día de hoy fue cuando Gisela Buche se puso a cantar como un ruiseñor en la cocina. Matías le dijo que si no había quedado en Popstars! era porque cantaba mal y punto, y Gisela enloqueció y nos obligó a escuchar su tema.

Quisiera poder decirles que cantó como una urraca o como un ángel, pero es lo de menos para alguien que, como yo, vio las monerías que hacía con la boca y las cejas… ¡Hacía muecas de cantante acongojado, por amor de dios! ¡Hacía hasta el puño de Sergio Denis! ¡Miraba a cámara como Raphael!

Pero a medida de que avanzaba el tema, mi risa feliz fue mutando a risa nerviosa. Quería abrazarla y sacarla de ahí, como a esas viejas locas que se desnudan en el patio del geriátrico. Con cada falsete se iba poniendo más fea, como si el papelón se llevara con él su belleza, sus rasgos finos, su pelo sedoso de publicidad.

Verla era como dar vuelta una media, que de un lado se aparece blanca, suave, mullida, y del otro es un bollo de hilachas y pelusas grises del lavarropas.

Matías y yo tuvimos que terminar de reirnos en la escalera con los fumadores, porque nuestras carcajadas parecían alaridos. Dijo que me va a devolver la atención la semana que viene, que él también tiene sus Giselas. Seguro que es el que toca la flauta como el culo en Corrientes o el que grita “Doméstica” en la entrada de ese kiosco. No importa, quiero ir a perseguir chiflados con Matías por toda la calle Florida, que está llena.

Fuente: ciegaacitas 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: